Verso con aroma a ti

No sé nada de la muerte y menos de la vida, no conozco el futuro ni el presente,

Pero te miro a los ojos como vidente y poder expresarte lo que mi corazón siente,

Eres la luz extinguida de mi idílica devoción, eres la flama nítida de mi consideración,

Te convertiste en estrella fugaz aquella tarde de otoño, cuando por descuido llego eros a darme un presente con todo y moño,

Esa tarde gloriosa que alegró mi universo, contando estrellas en la noche y escribiendo un verso,

Respiro tu aroma en el inconmensurable viento, te pienso te siento y te juro que no te miento.

QUÉ CULPA TIENE LA TELEVISIÓN

Por mucho tiempo he querido expresar en un hoja los pensamientos que tengo acerca de mirar televisión, yo no estoy en contra de los programas y los contenidos que cada cadena televisiva transmite, pero si me enoja observar que muchos niños y adultos viven horas enfrente de una pantalla plana,  adquiriendo información que pudiera ser una mejor, recuerdo que de niño me fascinaba mirar caricaturas como cualquier infante, solo que mamá establecía sus reglas, tenia derecho de ver mis caricaturas si ya había leído 5 capítulos del evangelio de Juan o 10 salmos del rey David aparte tenía que darle mi exposición oral de las lecturas que había hecho, como todo niño odiaba leer y sobre todo la Biblia sin dibujos ni colores, solo letras, letras y más letras, mamá no contaba con novelas clásicas, o de renombre internacional, su literatura era solo la Reina Valera 1960.

Los mejores maestros que podemos tener en la vida son nuestros padres, aprendemos mediante la observación como lo dijo el psicólogo canadiense “Albert Bandura”,  con el simple hecho de ver a las personas trabajando, en un discurso, en la calle o en la escuela, nosotros aprendemos, nuestras neuronas espejo se activan y con el simple hecho de observar tenemos información nueva, que se convierte en conocimiento nuevo, ya sea bueno o malo, pero sabemos que las cosas malas se aprenden más rápido, a mamá también disfrutaba mirar sus novelas, y como buen aprendiz yo la acompañaba ahí en el mueble de la sala, recuerdo muy en claro las novelas de Thalia y su fermosura que la ha caracterizado hasta hoy en día, las novelas del famosos escritor Ernesto Alonso, y claramente las de lucerito, como niño aprendí todo eso porque mi mamá lo practicaba y de manera indirecta yo la imitaba.

En los días de hoy se puede observar que los niños no tienen un reglamento en sus casas, cuántas horas van a ver televisión o cuánto tiempo tienen para jugar x-box y la hora limite que tienen para llegar a casa, en estos días de vacaciones se puede ver a la chamacada en la calle siendo las once de la noche, y los papás sin ninguna preocupación, pero no estoy en contra de los contenidos de televisión, pero si en total desacuerdo que los padres y madres de familia no tengan control sobre las actividades que tienen sus hijos e hijas, por favor señores no se lo dejen todo a los maestros, hace muchos años María Montessori mencionó “Sembrad en los niños ideas buenas, aunque no las entiendan; los años se encargaran de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón”.

ALGO QUE LEER

A lo largo de mi corta vida he descubierto cosas hermosas y no agraciadas, hemos experimentado situaciones de felicidad como sucesos de adversidad, experiencias inconmensurables como frívolas, pero lo que disfruto es conocer lugares, dentro de ellos sus tradiciones, costumbres, la cultura, la educación y sus personas, esas mismas que me cuentan parte de su vida, las lecciones de vida y sus conocimientos sobre esta excitante película llamada vida.

Por esa insignificante razón deseo plasmar los relatos que llegan a mis oídos, esas historias que me hacen reír, llorar, gritar y sobre todo saber que no solo uno tienes problemas, perdidas, enfermedades, depresiones, existen mortales que lo han perdido todo aun así están de pie y siguen trabajando. En este espacio del cual trataré de redactarlo de manera fácil y comprensible para todos ustedes.

Sin embargo el motivo principal de estas lineas es para que disfruten de una buena lectura, que se deleiten en saborear todo lo que gira en torno de un buen clímax, con todo mi corazón les agradezco que lean a estas lineas que se escriben desde la habitación de un eterno lector.

Atte.

Su fiel servidor

Esaú Alejandro Hernández López

SOLO QUERÍA DECIRTE ESTO

Vacaciones es una palabra hermosa que se escucha con felicidad en el comportamiento de mi sobrino Yoav, un niño de ocho años, lo que llamo mi atención es que era acompañado de su prima con la cual jugaban toda la tarde y miraban televisión alrededor de cinco horas en la mañana.

Una tarde cuando regresaba del trabajo los encontré en la sala de mi casa, ellos miraban Gravity Falls, a lo que les apague la televisión y lea descargue un cuento de los hermanos Grimm, leímos Hansel y Gretel, pude notar en este evalúo diagnóstico de su lectura que leían como niños de primer grado, les dicte unas palabras y ellos no las conocían.

Me sorprendió que Melani la niña de 9 años ya conocía quienes eran los hermanos Grimm y muy segura me comentó que su maestra les leía esas historias, y todo esto nos decidimos formar un club de lectura con estos dos niños, posteriormente leímos a pulgarcito, Rapunzel, Rumpelstiltski y después se fueron incrementando el repertorio de cuentos infantiles de estos dos pupilos.

Por esta razón quisiera compartir en este blog todas las experiencias que llevo todos los días tanto en el trabajo como en la profesional que me forma cada día, y sobre todo de las personas que rodean mi bendecida vida.